LA PRIMERA encuesta sobre cultura financiera en México realiza por Banamex y la UNAM muestra que el 27% de los consultados destina dinero para imprevisto. El 30% comenta que los principales motivos por los que ahorra es para hacer frente a los pagos que tienen que hacer cuando hay problemas de salud o emergencias. En realidad, estos porcentajes son bajos si se parte de que todos estamos expuestos a que en cualquier momento se presente un evento desafortunado que implique desembolso grandes cantidades de dinero.

Algunos enfrentan esos gastos recurriendo a la tarjeta de credito, pero lo mejor es contar con un fondo para emergencias o un “colchoncito”; pues los cargos inesperados y de montos altos en las tarjetas pueden ser el inicio de una carga financiera interminable.
El objetivo de contar con ese fondo es para recubrir algún accidente, una necesidad médica (un simple resfriado puede costarte hasta $ 2 mil pesos), la reparación del automóvil, un desperfecto en el hogar (un trabajo de plomería o impermeabilización), la pérdida de empleo o pagos funerarios.
Estos son algunos incidentes que en determinado momento se tienen que cubrir de manera inmediata., pues no pueden esperar.
Si no tienes un fondo de emergencia o si ya cuentas con uno pero deseas saber si funcionará correctamente, a continuación te mostramos cómo crearlo para que se ajuste de acuerdo con tu realidad financiera. De esta manera estás seguro de que un suceso fortuito no te tomará por sorpresa ni afectará tu bolsillo.
1 INCLUYELO EN TU PRESUPUESTO
El reglón de gastos para imprevistos debes considerarlo en tu presupuesto familiar y como uno de los desembolsos imprescindibles, es decir, los que son necesarios para vivir, como la alimentación y la vivienda, entre otros. Por eso, si en épocas de dificultad económica comienzas a revisar cada uno de los rubros que integran el presupuesto y estás decidido a reducir o anular algunos gastos, recuerda que ese rubro no debes tocarlo, por el contrario, revísalo y ajústalo a un monto superior.
No olvides que el fondo de emergencias sólo es para eso, pues es muy fácil caer en la tentación de disponer de él total o parcialmente. Debe quedarte claro que la inscripción de los niños, los útiles al nuevo ciclo escolar, compra un auto o el regalo de cumpleaños de la abuelita no son una emergencia. Esos gastos son programables, mientras que una enfermedad o un accidente no sabemos cuándo se pueda presentar y con qué gravedad.
La falta de previsión puede deteriorar cualquier patrimonio familiar
2 ES MOMENTO DE COMENZAR
Si eres de los que por decidía o desconocimiento no cuenta con un fondo de emergencia, comienza a construirlo. Seguramente consideras que no tienes los suficientes ingresos para empezar, pero si eres honesto y responsable, puedes llevar tus compás al límite.
Primero, realiza un presupuesto – relación de ingresos y gastos – para reducir las adquisiciones que no son necesarias, así obtendrás recursos de diferentes rubros. Tal vez inicies con un momento pequeño, pero con el tiempo irás reuniendo una mayor cantidad, la suficiente como para resolver con tranquilidad cualquier suceso que se presente por sorpresa. Otra opción es crearlo con los ingreso extras, como el fondo de ahorro, aguinaldo o algún bono. Como puedes ver, construirlo no es sencillo ni rápido, pero gastarlo en algo que no sea una emergencia puede ser muy fácil.
3 CERCIORATE DE HACER LO CORRECTO
Hay quienes recomiendan tener tres, seis ó 12 meses de ingresos en su fondo. Pero el monto ideal es aquel con el que puedas vivir tranquilamente durante algún tiempo. Asegúrate de que tu plan de contingencia te permita resolver dos o tres sucesos inesperados en un mes (como el pago adelantado de una o más mensualidades de la hipoteca, estar sin empleo por algún tiempo, una operación, etcétera). Por eso, debes revisar y vigilar continuamente este rubro, con el fin de adaptarlo a las necesidades actuales y crecientes de la familia. Por cierto, una vez que hayas dispuesto de cierto monto, debes reponerlo en la medida que te seas posible.
4 ESTAS PROTEGIDO, PERO NO TOTALMENTE
Cuando se cuenta con la protección que dan los seguros de gastos médicos mayores, de auto, vivienda, etcétera, el riesgo de perder o deteriorar el patrimonio es menor. Sin embargo, en caso de presentarse un siniestro, es importante contar con los recursos necesarios para pagar los importes correspondientes a los deducibles, algunos de los cuales pueden ser muy onerosos.
En caso de que algún integrante de la familia se enferme, además de considerar el deducible, debes integrar el coaseguro (dependiendo del seguro que tengas), comidas y estacionamiento. De hecho, si el médico no pertenece a la red con la que trabaja la aseguradora que tienes contrato tu seguro, tendrás que pagar en efectivo o con cheque los honorarios médicos del doctor al momento de abandonar el hospital, lo que implica tener el dinero disponible, aunque después te lo reembolsará la compañía de seguros.
Un fondo para contingencia da confianza y certidumbre
5 INVERTELO ADECUADAMENTE
Si crees que tener el dinero guardado en casa –debajo del colchón o en el cochinito- es una buena opción por aquello de tenerlo a la mano y usarlo en caso de una emergencia, reconsidéralo, porque podrías sufrir un robo o perder su poder adquisitivo. Por ello, es importante que lo tengas en un instrumento financiero lo más líquido posible, como un pagaré bancario (con un vencimiento no mayor a un mes) o en la cuenta de ahorro o cheques. En este caso, lo importante es tener el dinero disponible y seguro, no tanto qué tasa de interés o rendimiento puedes obtener. Pero si el monto de tu fondo de emergencia es alto, te conviene tener el 50% en la chequera y el resto en un fondo de deuda líquido.
Como ya vimos, más vale estar prevenidos y tener un ahorro para esos casos que salen de nuestras manos. Por ejemplo, Raúl está dispuesto a formar su plan de emergencia. Ha decidido analizar cada unos de los renglones que integran su presupuesto para obtener un poco de dinero de cada uno de ellos. Va a reducir algunos gastos, como cambiar la membresía del Club Deportivo, que no aprovecha él ni su familia, por un gimnasio; también disminuir las comidas de fin de semana en restaurantes, por reuniones en su casa. Con estos ahorros, puede reunir $4 mil pesos al mes. Y si es constante, al final del año contará con casi $50 mil pesos.
Saber si lo que ahorras es suficiente o poco depende de cada quien. Por eso es importante realizar un estudio detallado de nuestros activos y bienes; por ejemplo, conocer los seguros con los que deben cubrirse en caso de un siniestro, así como hasta dónde puedes gastar sin endeudarte para evitar a
la larga desembolso mayores
LO QUE SI Y LO QUE NO DEBES DE HACER PARA TU PLAN DE CONTIGENCIA
SI DEBES HACER
Inclúyelo en tu presupuesto
Revísalo y actualízalo constantemente
Mantelo líquido y disponible
Haz que participen todos los integrantes de tu familia
NO DEBES HACER
Evita tomar dinero de ese fondo: sólo es para emergencias
No lo guardes debajo del colchón
No te confíes en utilizar tu tarjeta de crédito ante emergencias
Si lo llegas a requerir, no dejes de reponerlo lo antes posible



