Muchas personas, despues de haber trabajado por muchos años en la compañia, y haber dedicado el mejor tiempo de crecimiento profesional, de contar con un buen sueldo, deciden renunciar a su trabajo de muchos años. Muchas veces esto se debe a que algo en su vida ha cambiado, mayores responsabilidades, necesidad de más tiempo en el hogar y su familia, Seguir estudiando o simplemente llegaron a un punto en su vida en el que necesitan otra cosa, otras expectativas.
Estas situaciones se dan a diario y se toma la difícil decisión en un momento de crisis mundial donde las empresas cierran o hacen corte de personal. Tal motivo provoca que se redusca el salario para los trabajadores, y la falta de empleo aumente cada día más.

Las consultoras de trabajo aseguran que no resulta tan difícil encontrar un nuevo empleo pero es casi imposible que el sueldo se mantenga en el mismo nivel que el trabajo anterior, esto es debido a que las empresas ya no pagan los mismos sueldos que hace tres o cuatro años.
Antes de renunciar a tu trabajo
Aunque los indicadores económicos desalientan a muchos, existen personas dispuestas a renunciar a su trabajo porque simplemente no son felices allí. Una mañana se levantan y deciden no ir a su trabajo sino quedarse en casa a buscar otras soluciones. Son personas valientes pero no temerarias. Saben a qué se enfrentan, en qué condiciones lo hacen y qué posibilidades tienen de triunfar. Si usted quiere sumarse a este grupo lo primero que debe preguntarse es “¿soy feliz en este trabajo?” o “¿este trabajo ayuda a que sea feliz o lo hace más difícil?”.
Si está seguro de la imposibilidad de ser feliz en el trabajo que tiene puede hacerse la segunda pregunta “¿este es el mejor momento? ¿no estoy apresurando las cosas?”.
Luego plantearse un término medio “¿no hay forma de hacer el trabajo que tiene más a su medida? ¿puede conseguir otro trabajo o cambiar de jefe en la misma compañía?”.
Si a todas sus preguntas su respuesta es negativa, puede comenzar a buscar algunas alternativas de trabajo, es muy importante que antes de tomar la difícil situación de renunciar, debe de asegurar el otro trabajo, porque los gastos personales siguen corriendo tenga o no tenga trabajo.
Debe recordar que el trabajo es una gran parte de su vida pero no toda. En estos tiempos difíciles debe considerar que un trabajo no es el encargado de hacer su felicidad sino de ayudar a que usted pueda encontrarla. Sólo si es el trabajo quien le impide hacer lo que quiere de su vida, considere renunciar. Es una decisión muy difícil para la cual no todos están preparados. Si usted lo está, le deseamos mucha suerte.