Emprender no es un camino de rosas. Ten en cuenta lo siguiente:
Si emprendes, hazlo al 100%. No lo compagines con otra actividad.
No pretendas hacerlo todo. Si aún no tienes volumen para contratar a profesionales, subcontrata el servicio, así no perderás calidad.
Debes ser austero en tus finanzas: ahorrar todo lo posible y gastar sólo en lo verdaderamente necesario.
No olvides esta regla: cobro no es igual a ingreso y gasto no es igual a pago.
Se cuidadoso en la elección de tus clientes ten en cuenta los siguientes puntos:
Mejor calidad que cantidad. Te descubrimos algunos que no te interesan:

El monopolizador, empieza siendo un buen cliente y se convierte en nuestro principal usuario. Depender de él puede llevarlos a la ruida. Dosifica los pedidos y compatibilizalos con los de otros clientes.
El larguero. Nunca concreta el plazo de entrega ni las condiciones. Puede suponer un serio problema al obligarte a darle muchas vueltas al encargo hasta que le guste.
El aconsejado. Aquel que contrata algo porque le han dicho que le viene bien, pero desconoce las ventajas. Sé muy prolijo en los detalles y en las partidas que incluirás y dale un presupuesto detallado. Que lo firme para evitar problemas.
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