Todo lo que es mío es tuyo, todo lo que es tuyo es mío. La cuenta conjunta obedece a la lógica fusión de pareja. Era la opción más frecuente en tiempos atrás, cuando las mujeres au no trabajaban (o bien ganaban mucho menos). Hoy en dia también hay parejas que optan por ello movidos por un fuerte deseo de comprometerse mutuamente desde el momento en que deciden iniciar una vida en común.

Ventajas: demuestra una gran confianza; la pareja forma una unidad. No hay sorpresas desagradables, ya que todo está a la vista. Funciona muy bien cuando uno de los dos se encarga de gestionar toda la economia. Es también lo más práctico.
Inconvenientes: ninguna de las dos partes tiene su propio dinero y el que no controla la economía puede sentirse en desventaja. Puede ocurrir que el que gana menos dinero se sienta limitado en gastar o tema ser criticado por el otro y que se den fricciones cuando uno se permita lujos que el otro no aprueba. Es frecuente que estas parejas, con el tiempo, optan por tener un dinero propio (bien ahorrando o bien una cuenta propia). Esto suelen hacerlo las parejas que descubren que no son tan compatibles como pensaban. y ocurre cuando uno es más ahorrador que el otro.




