Puesto que es más sencillo ser optimista en la edad adulta si se ha aprendido en la infancia, nada mejor que regalarles a nuestros hijos estas enseñanzas para la vida. Son pequeños gestos con grandes resultados.

1. Utiliza un lenguaje optimista y practica actitudes positivas, no sólo para dirigirse a ellos sino como modo de vida. No olvides qu elos niños aprenden por imitación y absorberán como esponjas lo que vean en su casa.
2. No utilices términos como éxito o fracaso con ellos. Muéstrales que cometer un error no implica que uno sea un fracasado.
3. Da explicaciones positivas de sus logros (“No ha sido suerte sino mérito propio”) y minimiza el impacto de los resultados negativos (“Igual hoy no ha salido muy bien porque estás cansado, el próximo día saldrá mejor”).
4. Potencia su confianza y ayúdales a aumentar su autoestima. Animales a que realicen tareas responsables ellos solo. Si ellos dicen que pueden hacer algo, déjales intentarlo, aunque no les salga bien. no coartes su iniciativa.
5. Acostúmbrales a que practiquen actividades gratificantes (como jugar, pintar…), aveces ellos solo, a veces con los padres. Practica deporte con ellos y salgan juntos al campo para que tengan contacto con la naturaleza.
![]()