Pueblicado: Viernes, Noviembre 20, 2009 | 124 Visto
Las relaciones con el entorno no siempre son fáciles: los objetivos son diversos, las expectativas diferentes y eso lleva a que a veces la tensión estalle. lo importante es tener claro qué pretendamos de una ralación y saber qué estamos dispuestos a hacer para alcanzar nuestras metas.
Respuestas, no reacciones.
“Cuando reaccionamos no media un análisis -explica Alvarez Campillo- y eso nos sucede porque tenemos una carga de estrés y cualquier cosa minima que nos ocurra, nos tensamos enseguida. La otra opción es responder: veo lo que sucede, valoro distintas respuestas y acepto lo que más me conviene”.

Reconocer. Para manejar el estrés siempre hay que ir hacia uno mismo y preguntarse: ¿que provoca que me irrite yo? Si estamos agobiados por nuestro circulo social, nosotros también formamos parte de esa relación y, por tanto, nosotros también tenemos parte de la solución.
Independencia. “No podemos estar en función del estado de animo de otra persona -asegura Juan Carlos Alvarez Campillo-, sino los demás condicionarán nuestro humor y nuestro comportamiento”. Nuestro estado de ánimo deberia ser independiente de los demás, tendiendo hacia las emociones positivas, que es donde con más probabilidades hallaremos respuestas.
Fuente: revista Psychologies







