El peor enemigo somos nosotros mismos cuando creemos que es imposible crear riqueza y mejorar nuestra calidad de vida.
El coaching financiero nos ayuda a desarrollar un plan con las armas que ya tenemos.
A lo largo de nuestra vida recibimos infinidad de entrenamientos: para aprender a caminar, leer, escribir, manejar, así como para realizar tareas específicas. Sin embargo, pocas veces nos hablan de un entrenamiento financiero. Incluso, en ocasiones creemos que este tipo de conocimiento esta diseñado sólo para unos cuantos, aunque en realidad todos deberíamos recibirlo. La consultora en coaching financiero Karla Bayly nos aclara por qué es importante que dominemos este tema y lo apliquemos a nuestra vida cotidiana.
La también autora del libro Toma el control de tu dinero (de editorial Endira) define el coaching financiero como una herramienta orientada a la acción que tiene el objetivo de pasar de una situación presente a una deseada. Sin embargo, debemos entender este concepto es un contexto social dinámico y que cada vez presenta mayores retos.

¿De dónde nace el concepto de coaching financiero?
Es una rama de lo que se conoce como coaching de vida y surge de la necesidad de entender la forma en que nos relacionamos con el dinero, cómo lo manejamos y cuáles son las creencias que pueden estar afectando inadecuadamente nuestras finanzas personales. La administración de nuestro dinero mejora considerablemente al cambiar la actitud que tenemos con respecto a él.
¿Cómo tener un enfoque financiero positivo cuando los ingresos económicos son negativos?
Ante cualquier tarea que resulte difícil, la clave del éxito es la motivación. Es ahí donde ponemos el ancla del esfuerzo y donde debemos comenzar un proceso de coaching financiero. Hacerlo será de gran ayuda, pues se trabaja en metas específicas identificando los posibles obstáculos o contratiempos que pueden presentarse, buscando los recursos o caminos necesarios para afrontar la crisis.



