Fuerza fisica mental y emocional

by Eleazar on 22 Noviembre 2009

Tendemos a equipar energía con vitalidad, con el estado físico; sin embargo, va mucho más allá. Somos un todo: un cuerpo, una mente, un espíritu, unas emociones… y cuando algo falla, esta dejar de fluir correctamente.

El término energía está muy mal reconocido en bioquímica (nuestro organismo lleva la glucosa al interior de la célula y através de la mitocondria se libera energía); tanbién en fisica (Einstein lo plasmaba en su fórmula E=mc(2), lo que se traduce en energía es igual a la masa por la velocidad de la luz al cuadrado; es decir, que en una pequeña cantidad de materia se concentra una gran cantidad de energía). En el psicoanálisis, la energía mental, el motor de la vida, se entiende como una transformación de la energía fisica. Pero ya cuando hablamos de energía aplicada a nuestra salud se hace difuso y como mucho el concepto se entiende como algo fisico, que es como tradicionalmente se ha traducido en Occidente.

Fuerza fisica mental y emocional

Del sentimiento al bloqueo
La energía es una fuerza física, sí, pero también espiritual e intelectual. Modesto Gutiérrez, experto en medicina china, naturópata, homeópata y acupuntor en el centro ITIEE, en Madrid, lo explica; “En medicina china, la energía se entiende como materia en el cuerpo fisico, pero también es una energía sutil, que tiene que ver con nuestra energía mental y emocional. Al final, la suma de todas ellas da el qui (chi), la energía más pura que recorre nuestro organismo y permite el dinamismo de todo ser vivo. Que el qui circule por nuestros meridianos o se bloquee depende de esas energías emocional, mental y fisica. En las referencias orientales todo es energía. Está demostrado científicamente que cuando una persona muere pierde 21 gramos. Para la medicina china eso es el peso de qui, que se separa de la materia; en religión se entiende como la pérdida del alma o del espíritu”.
Igualmente, para María José Domíngues, psicóloga clínica y psicoterapeuta y fundadora de la Fundación Psime (psicología integral y medicina holística), la tendencía a limitar energía a fisico es un error. La energía va mucho más allá de ese cargarse de pilar del que hablamos popularmente, no podemos olvidar que somo un todo: un cuerpo, una mente, unas emociones…, todo está relacionado y cuando algo falla, afecta al resto del organismo: “Si hay un problema en el sentimiento, la emoción se bloquea. Tras ella, el pensamiento, que es negativo, se dispersa y con él yo; hay un desequilibrio en la psiquis, se pasan mecanismos al inconsciente y el dolor se somatiza -hay muchas somatizaciones: dolor de cabeza, musculares, asmas, alergías, dermatitis, gripes, caídas de pelo…–. La energía deja de fluir en cuando hay una respuesta negativa en el sintimiento. Yo unifico tres cosas: materia, energía y conciencia, es el concepto holístico, la influencia de una parte del ser sobre la otra”.

Ver nuestro organismo como un todo nos permite entender nuetros cambios de humor y vitalidad especialmente en esta época del año. Los días son ya más largos, la primavera invita a quitarse las prendas bajo las que nos hemos cobijado en invierno y, con ellas, a desprenderse de las capas que nos han mantenido aletargados; nos anima, en definitiva, a aligerarse en todos los sentidos. Sin embargo, en el mismo escenario se comparten otras sensaciones no tan agradables: cansancio, desgana y desmotivación. Según algunos estudios, una de cada dos personas padece estos síntomas en esta época del año. En unos y otros casos, la primavera altera, como lo hacen los cambios de ciclo y el tiempo. Es entonces cuando la energía resurge o decae, cuando nos percatamos de su existencia, por que la sentimos alterada; sin embargo, deberíamos atenderla todo el año porque la energía es nuestra responsabilidad y de nosotros depende que esté en su punto óptimo: “En primavera –continúa Dominguez –, la energía vital influye más, hay una renovación de sustancias -serotonina, endorfinas…- y hay una apertura, entra más alegría y luz. Pero esto es un arma de doble filo porque quienes están en equilibrio lo llevan bien; sin embrago, quienes no están en armonía les ocurre lo contrario. Si vas llevando como puedes el invierno o hay heridas (psíquicas) abiertas, la primavera u otoño o cualquier accidente hacen que vuelvan a salir”.
Estar preparados para la llegada de cada época del año y adaptarnos a ella nos ayudará a mantener equilibrada nuestra energía. Modesto Gutiérrez invita a “llevar una vida adecuada a los factores climáticos. En verano no tenemos que vivir, comer ni actuar como en invierno. Vamos interrelacionados con nuestro entorno. En verano, la naturaleza nos da frutas más acuosas para compensar el déficit hídrico y las deficiencias externas de calor y, en invierno, frutos secos, más calóricos para tener aporte energético y combatir las inclemencias del tiempo”.
Otra de las grandes creencias erróneas que tenemos respecto a la energía es pensar que lo más importante es tenerla al máximo. Como señala Gutiérrez, “una persona ´revolucionada´ no tiene mucha energía, como pensamos; tiene un desequilibrio energético porque no puede parar y a la larga tendrá un desgaste. Por su parte, la persona desvitalizada, que camina despacio y se fatiga con facilidad, también tiene una alteración energética. Lo importante es el equilibrio y para la medicina china este está en quien tiene un tono vital suficiente, un estado anímico de vivir con alegría. Por otro lado, los chinos entienden que hay otra energía –wei–qui– en la capa externa que es nuestra energía defensiva (referida al sitema inmunológico). Si ambas están bien tendremos buenas defensas de cara a las agresiones que podamos recibir del exterior (gripe, virus, etc.)”.

Saber las reglas de la vida
Para mantener esa energía vital, hay múltiples fuentes energéticas, pero también hay algo fundamental, la actitud con la vida: “La energía y la vitalidad siven para vivir y si las perdemos es porque no sabemos las reglas para vivir o porque no nos las han enseñado”, dice Dominguez. Por eso, recomienda “no olvidarse nunca de uno mismo, saber que existimos y sentirlo. Tengo que amanecer por la mañana sabiendo que son importante, único, y que vengo a hacer algo a la vida: a lo mejor no estoy en lo que me gusta, pero es bueno que empiece a investigar. Quizá me equivoque, pero tengo un antídoto, que es corregir; además, debo tener presente que soy el único responsable de mi felicidad, ni los demás lo son de la nuestra ni nosotros de la de los demás”. Y recordar que “la energía no es buena ni mala, nosostros la utilizamos bien o mal, que es el fluir”. En realidad, esa gran energía que fluye por nosotros y nos contacta con el exterior la impulsamos nosotros mismos y nos conduce por la vida. Una buena razón para entenderla y atenderla.

frps Fuerza fisica mental y emocional

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loli 13 Febrero 2010 en 22:48

chicos animense esta es una buena pagina nos sirve a todos ya que trae informacion avanzada

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