Y si las claves del éxito no estuviesen tanto en el cociente intelectual, los diplomas y la experiencia profesional, la inteligencia emocional puede cambiarnos (para bien) la vida en nuestro entorno laboral.

Ideas clave:
No sabemos discutir. En lugar de escuchar y dialogar con ánimo constructivo, queremos imponer nuestra opinion a toda costa.
Mezclamos lo efectivo. No debemos llevarnos por simpatías o antipatias. En el trabajo somos personas que cumplen una función.
Para ser escuchado debemos saber expresar nuestras necesidades.






