Los gobiernos, como las personas, nunca deberían endeudarse más de lo que pueden pagar…
LA CRISIS europea, llamada por los medios “tragedia griega”, ha azotado al mundo entero y, obviamente, tendrá algún efecto en nuestro bolsillo. ¿De cuánto será la afectación y, en principio, por qué se da ese contagio de algo que pasa tan lejos? Lo primero que hay que tener claro es la causa de la crisis en Grecia y demás países europeos. Y esta se resume en dos palabras: deuda excesiva.

Dice una de las definiciones clásicas de la palabra “economia”. Que es la administración eficiente de los recursos escasos. Lo que pasó en Grecia, y es lo que le pasa a mucha gente con sus finanzas personales, es que no se enteraron (o no lo quisieron ver) que los recursos son limitados.
CASI UN CRACK
El mundo entero se cimbró con la noticia de que Grecia podía dejar de pagar su deuda, arrastrando con eso a toda Europa (y gran parte del mundo) a una posible catástrofe financiera. El euro se devaluó y las Bolsas se vinieron abajo, hasta que los gobiernos europeos y el Fondo Monetario Internacional salieron al rescate con un paquete de apoyo de 750 millones de euros.
Lo que pasaba en Grecia y en los demás países ahora llamados “débiles” de Europa (Portugal, España, Irlanda e Italia) es que gastaron excesivamente en los años anteriores. El acuerdo europeo era que el déficit de cada país no debía ser mayor a 3% pero esas naciones estaban en mas de 10%, con monstruosas deudas que superaban su PIB en un año, Europa lleva más de 10 años con crecimientos raquíticos y cero avance en productividad (las vacaciones son muy largas y los apoyos sociales insostenibles). La edad de jubilación en Grecia era de 55 ¡o hasta 50 años! Hoy, los irritados alemanes, quienes se sacrificaron para subir su edad de retiro de 65 a 67 años, tuvieron que rescatar los irresponsables griegos.
SI VAS A PEDIR PRESTADO, CERCIORATE QU SEA PARA ALGO QUE TE VAYA A DAR MAS RIQUEZA EN EL FUTURO
Pero ahora traslademos esto a lo que pasa en una economía personal. Si alguien utiliza su tarjeta de credito para pagar gastos corrientes, puede estar metiéndose en un círculo vicioso sin fin, y ni siquiera darse cuenta. Las finanzas públicas de un país deberían manejarse como una persona bien organizada hace su presupuesto. Si alguien sabe que gana $8 y gasta $10, debe tener claro que trae un déficit de $2 y que tiene que recurrir a la tarjeta o a otras deudas para financiarlo. “Apalancarse” o, en términos comunes, endeudarse no es necesariamente malo, siempre que se cumplan dos factores.
1) que sea una deuda manejable (no mas del 30% e nuestros ingresos totales)
2) que sea para invertir en algo que genere más riqueza en el futuro
Al contratar un crédito hipotecario, por ejemplo, hay que hacer antes el cálculo consolidado de todas nuestras demás deudas, incluidas todas las tarjetas, más el auto, préstamo de nómina, etcétera. Y la suma no debe de superar el 30%, pero sólo si nuestros ingresos son estables (no variables) y prevemos que así sigan en el futuro.
Esto es una deuda manejable. Pero además, el ejemplo del crédito hipotecario nos lleva al punto número dos: endeudarse para compra una casa es positivo porque es algo que incrementará nuestro patrimonio. Sí, pagaremos interese por ello, y no debemos perder esto de vista, pero al final de cuentas tendremos un bien con capacidad de comercialización o reventa. No pasa a sí con los autos (que se deprecian apenas salen de la agencia), pero esos son bienes de uso, no de inversión (y sobra decir que es mala idea endeudarse ¡para pagar un auto de lujo!).
CUIDA TU DEFICIT
En macroeconomía se estima que un déficit adecuado debe ser no mayor al 5%. El 3% que se pedía a los países de la euro zona es casi irreal, pero irse a un extremo de 10 o más (Grecia y España: 12%) es suicida. A menos que se tenga una economía extremadamente sana, pero no en el caso (España: desempleo de 20%; Grecia: aparato público de 40% del PIB). En México el déficit es de 0,75%, pero ojo: no somos una economía desarrollada, más bien tenemos una historia de altísima deuda que no queremos repetir (ojala nuestros políticos que se vean en el espejo de la Europa actual, porque las pulsiones a incrementar el gasto público para obtener- de forma artificial-más popularidad, están siempre presentes). Nuestro nivel de deuda es aceptable y es por eso que los embates del exterior ahora nos golpean tanto (por eso, el peso se revaluó de nuevo y tendremos afectaciones menores en nuestro bolsillo).
Pero lo más rescatable es que todo esto es una lección de finanzas personales, si sabemos trasladar lo macro a lo micro. Cuando finalmente Alemania y los demás países fuertes de Europa respaldaron con esos 750 millones de euros, los mercados volvieron a la normalidad y todos respiramos. Perfecto. Muy bien. Pero lo que sigue es apretarse el cinturón al máximo. No hacerlo sería como si alguien que está ahogado de deudas recibiera de pronto una nueva línea de crédito por una cantidad exorbitante. Si es irresponsable, saltará de gusto y se pondrá a gastar de nuevo (abundan los casos en la vida real). Pero si no lo es, comenzará a pagar su deudas y se someterá a un régimen de lo más estricto.
Quien lo ha vivido en carne propia sabe lo devastadoras que pueden ser las deudas, y lo difícil y tardado que es salir de ellas. ¿Te ha pasado a ti en alguna etapa de tu vida? ¿O actualmente? Cuéntanos tu caso y cómo saliste de problemas, pues tal vez junto podamos ayudar a alguien más.
Según las estimaciones, los griegos llevan más de ocho años viviendo por encima de sus posibilidades. La gente se endeudó hasta el límite del quebrando gracia a las bajas tasas de interés y el flujo irresponsable del crédito. No hagamos nosotros lo mismo en nuestra economía personal y cuidemos que nuestros políticos manejen con responsabilidad las finanzas que son de todos.






