Se trata de un préstamo a un tipo de interés bajo del que pueden beneficiarse las personas que quieren desarrollar pequeños proyectos empresariales y que tienen dificultades de acceso a la financiación bancaría convencional. Suele ser un perfil de cliente al que, generalmente, las entidades financieras tradicionales deniegan el crédito por carecer de suficientes garantias o avales. Hasta la aparición de los microcréditos, la única salida viable era acudir a prestamistas, lo que se convertía en “pan para hoy y hambre para mañana”, ya que solicitaban unos intereses desorbitados a cambio del anticipo.

Para evitar estos abusos, nació en los años setenta del siglo XX el microcrédito, que se extendió sobre todo en paises en vías de desarrollo, como indonesia, Colombia, Brasil y Bangladesh. Surgió impulsado por las organizaciones no gubernamentales -ONG- y hoy son más de 7.000 insituciones las que ofrecen este tipo de minipréstamos a más de cien millones de clientes.






