Un gran número de inversionistas ignora la importancia que tiene sobre su capital e intereses el órgano responsable de gobernar una empresa. Conoce la incidencia de ese grupo en el valor de las acciones.

El inversionista que decide canalizar sus recursos a una organización espera obtener un ganancia en el futuro, pero ¿Cómo asegurarlo? Nadie puede garantizar rendimientos futuros, sin embargo, es imposible tener mayor certidumbre en las inversiones si se cuenta con un gobierno corporativo funcional, cuyo objetivo sea garantizar la viabilidad financiera de la empresa, para incrementar su valor en beneficio de los stakeholders, entre ellos los inversionistas.
Para asegurar ese bienestar es necesario que el gobierno corporativo de una empresa cuente con un grupo plural de personas provenientes de distintas disciplinas y con diferentes intereses, que sean reconocidas por su ética, conocedoras del negocio y que, además, vigilen, reporten y cuiden los intereses del inversionista.
Sin embargo, el porcentaje de accionistas interesados en este tema es muy bajo debido a la escasa cultura que existe en torno a este tema, lo que significa un alto riesgo para ellos y párale mercado.
GRADO DE IMPORTANCIA
El gobierno corporativo ha adquirido más relevancia entre los grandes dueños del capital, como son los inversionistas institucionales, pero no es así entre los pequeños. “En el mercado de valores se encuentra el accionista operador y el inversionistas –así los clasifica Jesús Gonzáles, socio de la Práctica de Asesoría en Riesgo, Gobierno Corporativo y Sostenibilidad de KPMG México-.
El primero es un grupo de inversionistas con un porcentaje accionario extremadamente alto y con gran interés en una empresa, puedo decir que 90% de las empresas que están en Bolsa tiene una familia detrás. El segundo es que el que compra una acción y espera un rendimiento. Este grupo generalmente no tiene injerencia en la gestión y operación del negocio, pero la forma de asegurar que sus interese sean respetados frente al que tiene 10 millones de acciones es a través del gobierno corporativo”.
Es aquí donde radica su importancia, pues en la última década se han presentado debacles económicas que afectaron a inversionistas que habían depositado su capital y su confianza en una compañías grandes y exitosas, pero que de manera repentina quebraron, como fue el caso de Enron Corporación. Su quiebra fue resultado de la falta de una gestión correcta en sus riesgos y la carencia de información correcta en aspectos críticos del negocio, entre otros.
Por eso, el gobierno corporativo es mucho más valioso para el inversionista que compra acciones en la Bolsa, que para un accionista operador. Porque este último está ahí día a día, solicita información, observa lo que está sucediendo, incluso, en muchas ocasiones, es el que toma decisiones. En cambio, el inversionista que va y compra acciones en la Bolsa de Valores, posiblemente lee un reporte trimestral y cree en lo que le dicen.
GOBIERNO CORPORATIVO EFICIENTE Y EFICAZ
Un buen gobierno corporativo aumenta el valor y los beneficios de la empresa por lo que no deben considerarlo como un gasto adicional.
Para saber si una empresa cuenta con un gobierno corporativo que funcione, primero tiene que analizar con detalles el modelo corporativo. Si se observa que 70% de los miembros son familia, eso hace suponer que es muy difícil que piensen en los mismo interese del inversionista, es posible que vean los propio.
Al respecto, Andrés Ochoa Bunsow, socio de Baker & McKenzie, opina: “Por lo general el órgano primeramente responsable de que en una empresa exista un gobierno corporativo efectivo y eficiente es el consejo de administración, aunque normalmente esa función la delega el consejo a su secretario, quien, a su vez, se apoya en el director jurídico de la empresa. En las sociedades anónimas bursátiles, el consejo está facultado para designar a un comité de prácticas societarias al que se delega esta función”.
“El gobierno corporativo tiene más relevancia entre los inversionistas institucionales que entre pequeños accionistas”
MAYOR VALOR DE UNA ACCION CON UN BUEN GOBIERNO CORPORATIVO
En México no existen datos –por se una Bolsa pequeña- sobre cuánto se incrementaría el valor de una acción si la emisora tuviera un buen gobierno corporativo. Pero una encuestas realizada por KPMG en mercados primarios, como Inglaterra y Estados unidos, muestra que los inversionistas están dispuestos a pagar en promedio 20% más del valor de la acción de una empresa con mejor gobierno corporativo al considerar que ofrece tranquilidad y seguridad. Son inversionistas informados que están dispuestos a pagar una prima de entrada al saber que el negocio es de largo plazo. “Aunque la encuesta se realizó hace un par de años, no creo que los resultados hayan cambiado mucho”, acota Jesús González.
Lo preocupante es que hubo una crisis en 2001 y, con ello, la inesperada quiebra de Enron que llevó a que muchos países cambiaran sus leyes, como Sarbanes Oxley y, en México, la Ley del Mercado de Valores. Ambas buscan, primordialmente, otorgar certeza a un accionista o inversionista que existen marcos necesarios para decisiones oportunas que pueden evitar sorpresas fulminantes en una organización. Pero viene 2008 y pasa exactamente lo mismo. “Cómo es posible que los inversionistas no aprendan de estas lecciones y cuestionen con mayor rigor a las empresas. Finalmente, el inversionista está esperando un retorno y está financiando a la empresa, entonces tiene el derecho a decir: “Voy a colocar mis recursos en un negocio que considero que va a tener un rendimiento futuro y que no voy a perder mi dinero”. No veo que se incremente el número de inversionistas que cuestionen esto en los negocios”. Afirma este socio de KPMG.
El inversionista debe exigir y demandar a las empresas transparencia, revelación suficiente y grupos plurales e independientes que les den certezas. La única opción de compra del inversionista es decir: “Si no lo tienes, pues no te compro, quiero una empresa más segura”, pero si el inversionista no conoce de gobierno corporativo, nunca va a poder ejercer la presión adecuada.
MEJORES PRACTICAS DE GOBIERNO CORPORATIVO
Cabe recordar que, en junio de cada año, las emperras públicas están obligadas a reportar su apego al Código de Mejores prácticas Corporativas (CMPC), a través de un cuestionario. En dicho código se establecen recomendaciones para mejorar el gobierno corporativo de las empresas. Su aplicación no sólo concierne a las empresas públicas, sino también a las privadas, que pueden comprometerse de manera voluntaria.
No obstante, los resultados de las empresas públicas se evalúan de acuerdo con respuestas cerradas, por lo que es casi imposible que el cuestionario considere la situación particular y real de cada una, cuando se dice que existen cinco millones 144 mil empresas mexicanas. No obstante, el CMPC es un gran esfuerzo que intenta abarcar los temas más importantes de las empresas. “Considero limitado el cuestionario. Si una de las preguntas es ¿la empresa tiene conejo de administración?, la compañía dirá que sí y si le preguntan si su consejo se reúne cuatro veces al año, también contestará afirmativo. Pero es no aporta valor a la organización. Lo que da valor son los temas que discuten los comités, las exigencias de éstos a la gerencia en cuanto a transparencia y el cuestionamiento sobre por qué se realizaron operaciones de alto riesgo. En 2008, con el tema “derivados” muchas empresas contaban con un comité de auditoria, todas cumplieron con el cuestionario, lo puedo asegurar. Todas se reunieron cuatro veces al año, etcétera. El problema no fue el cumplimiento de esas reglas- Entonces, las inquietudes que me surgen son: ¿de qué platicaron los comités?, ¿Cuáles eran los grandes temas?, ¿Por qué no se percataron de que había vacíos cientos de cientos o de miles de millones de dólares?, ¿a que qué se dedicaban? Es decir, no se debe ser un checklist de cumplimiento y listo, debe ir más allá”, comenta Jesús González, de KPMG.
El socio de Baker & McKenzie explica que “el cuestionario que están obligadas a presentar las emisoras en relación con el CMPC tiene como objetivo que las sociedades estén atentas, con regularidad, a la implementación de mejores prácticas societarias y que fortalezcan su gobierno corporativo. Por desgracia, la manera en que en nuestro medio se ha hecho valer esta obligación de las empresas no ha sido efectiva y falta mucho por hacer para fomentar una cultura sana de gobierno corporativo.”.
“La función de los consejeros independientes consisten en generar valor y cuidar los interese de los stakeholders”
PARA CONSIDERAR
Los inversionistas deben revisar el marco de gobernabilidad de la empresa en la que quieren colocar su dinero para decidir si lo hacen o no.
Un inversionista, al tomar una decisión de inversión en una acción, también debe cuestionarse sobre el nivel de pulverización de las empresas. Es decir, al comprar una acción en Bolsa debe analizarse el porcentaje de acciones que está en poder de una familia y el que está pulverizado entre el gran público inversionista. Por ejemplo, no es igual que el accionista más grande de una empresa tenga 10% de acciones, que aquél que tiene 80%, porque con este nivel de control puede influenciar el desarrollo del negocio.
Al respecto, Jesús González acota, “hay un tema relevante que poca gente conoce en México. Sin embargo, la Ley del Mercadote Valores menciona que si se reúne un grupo de inversionistas que represente el 10% de las acciones de una empresa, pueden exigir una silla en el consejo de administración. Es complicado, pero existe. Muchas empresas en sus estatutos lo brindan y ese grupo podría exigir mucho más detalle de lo que públicamente se revela. Resulta complejo porque se necesitaría reunir a cientos o a miles de personas para que hagan una definición del tema”, explica el socio de KPMG.
Así, las empresas públicas y privadas cuentan con un marco de referencia –el CMPC-, que las apoya para que puedan redefinir su gobierno corporativo con el objetivo del preservar e incrementar el valor de la firma en beneficio de los inversionistas.



