Respiración y relajación son muy útiles para combatir el estrés, Begoña Ayala invita a respirar con el abdomen: “Toma conciencia varias veces al día poniéndote la mano en el. vientre, realizando inhalaciones abdominales y exhalando lento”. Respecto a la relajación, un buen ejercicio es recorrer el cuerpo de abajo arriba dándonos órdenes de relax: “Yo relajo mis pies, mis pies están relajados…”. Se da tres veces al orden, se pasa a los tobillos y así. Antonio Cano recomienda añadir a la relajación la imaginación: “Podemos desactivar los músculos pero no la tasa cardiaca”. Para ello invita a pensar escenas relajantes a la vez que hacemos la relajación. Adquirida la práctica ya sabemos relajarnos en cualquier sitio. En la oficina, “no vas a cerrar los ojos, pero sabrás relajar los músculos, buscar una posición cómoda… y eso hará que la respiración sea más lenta y disminuya la tensión muscular”, continúa. Ante un problema en el trabajo, Begoña Ayala propone respirar con el abdomen e incluso “ir al baño, respirar tres veces y lavarnos cara o manos con agua fría”.





