No existe una fórmula para evitar al 100% el riesgo al invertir en la Bolsa. Pero si se puede minimizarlos a través de algunas estrategias. La primera es, por su puesto, la diversificación, que implica seleccionar instrumentos con baja o nula correlación (por ejemplo, elegir acciones del sector de la construcción, del sector de alimentos y bebidas, de energía, de telecomunicaciones, etcétera), y de mercados geográficamente distintos (lo que implica también monedas distintas). Una segunda estrategia es invertir en fondos de renta variable o iShares (fondos bursatiles), que hacen la diversificación por nosotros., y a través de los cuales puedes invertir en prácticamente cualquier mercado y sector económico del mundo.

Una tercera es invertir en acciones a través de instrumentos estructurados o del mercado de derivados, para cubrirte de fluctuaciones en el precio de las acciones. Pero recuerda no existe una fórmula para cubrir el riego de invertir en unos de los mercados financieros más volatiles y , por tanto, de mayor riesgo (aunque, eso sí, es el que más gancias deja en el largo plazo).





