Pueblicado: Miércoles, Noviembre 4, 2009 | 191 Visto
La gripe da risa comparada con lo que un mal superior puede provocar estrés, absentismo y hasta riesgo cardiaco, ojos con los “Killer Bosses“.
Su jefe le puede estar matando. Así que tenga mucho cuidado. Un mal lider no sólo hace que se resienta la cuenta de resultados. Los que han trabajado para uno de estos Killer Bosses saben bien de qué hablamos; para los que no se lo crean del todo, algunos expertos se han empeñado en probar que un mal jefe perjudica seriamente la salud.
El caso de France Telecom, donde se han producido casi una treintena de suicidios en el último año y medio, es el más extremo. Uno de los últimos fallecidos, un frances de 51 años, casado y con dos hijos, dejo una carta a su mujer en la que explicaba que tomó la decisión de quitarse la vida por “el clima de su empresa“. Era el numero 24.

Según un estudio de la consultora estadounidense Envisia Lerning, los empleados que calificaron a los lideres de la organización como eficaces se sentian más comprometidos y satisfechos con el trabajo. Además, tenian menos estrés y más ganas de seguir en la compañia que aquellos que avaluaron a sus jefes como menos efectivos. Es decir, un buen jefe repercute en la retención del talento, la motivación y en el estrés de sus empleados. Hasta ahi todo normal.
Lo verdaderamente preocupante es que los malos lideres impactaban en su salud fisica y psicológica. Según el psicólogo Kennet Nowack, presidente de Envisia y socio en españa de la consultora de Recursos Humanos people Excellence, “los empleados que trabajaban para jefes que consideran injustos tienen un 30% más de riesgo de padecer enfermedades coronarias. Asi que un mal jefe puede llegar, literalmente, a matar a sus empleados”.
Varios cientificos han encontrado pruebas médicas que relacionan estrés y salud en el trabajo: los empleados que sufren conflictos interpersonales en el trabajo tienen más del doble de posiblidades de coger un resfriado. El soció logo Stanley Cohen lo comprobó suministrando virus a varios voluntarios. Aquéllos que declarabmeros usto en el trabajo enfermaron menos.
Fuente: revista Actualidad Economica







