En las inversiones lo que se busca es la tasa de interés más alta, para que los recursos que depositamos en determinada institución se incrementen de manera considerable. Sin embargo, en este caso interviene otra variable: la inflación. De nada sirve que la tasa nominal –la que ofrecen al público inversionista las instituciones- sea de 8%, si la inflación es de 105. Esta diferencia implica pérdida de poder adquisitivo, es decir, se pierde capacidad de compra. Por eso, lo importante es fijarse en la tasa de interés real, que es la diferencia entre la tasa de interés nominal y la tasa de inflación. Pueden obtenerse tres tipos de resultados.

Tasa de interés real positiva. Es el estado perfecto de las inversiones, pues significa que se obtuvo una ganancia superior a la inflación y que puedes comprar una cantidad mayor de bienes y servicios. Ganas poder adquisitivo.
Tasa de interés real negativa. Indica que tu inversión creció menos que la inflación, por lo que perdiste poder adquisitivo. Esta situación coloca en desventaja a tu dinero.
Tasa de interés real igual a cero. No es muy bueno, pero indica que mantuviste tu poder adquisitivo.
La tasa que utilizan como referencia los inversionistas son lo cetes a 28 días, y se considera como la tasa base sobre la que se define la mayoría del resto de las tasas. Por lo regular, los cetes siempre se han ubicado por arriba de la inflación, excepto en algunos años, como en 1980, cuado la inflación fue galopante. En 2009 la tasa en los cetes se ubicó en 5.4%, mientras que la inflación fue 3.57%, por lo que la tasa real fue de 1.8%. Por eso es importante darle seguimiento.
A continuación mostraremos lo que se obtuvo en 2009 por invertir $1 millón de pesos en un pagaré bancario (que por lo regular ofrece una tasa real negativa), en cetes, en la subcuenta de ahorro voluntario y en un fondo de duda.
Como puedes observar, quien invirtió en pagaré bancario obtuvo la mejor tasa de interés y perdió poder adquisitivo, pues se ubicó por abajo del crecimiento inflacionario, ya que mientras la inflación creció 3.57%, la tasa del pagaré fue de 1.6. En tanto, los demás instrumentos estuvieron por arriba de la inflación.
PARA QUE GANES, EL INTERES QUE TE DEN EN CUALQUIER INVERSION SIEMPRE TIENE QUE SER MAYOR AL DE LA INFLACION
Incluimos el fondeo de renta variable para que observes cuanto crecieron los recursos de quien invirtió en esta alternativa. Sin embargo, cabe aclarar que esta opción de inversión es de alto riesgo y de largo plazo (más de cinco años). Por lo pronto, para 2010 necesitas al menos una inversión que te pague arriba de 5%, ya que el consenso general de los analistas que la inflación se ubique en este nivel.
Las sociedades de inversion no aseguran tasas de interés debido a que carecen de plazo. El rendimiento es resultado de la diferencia que hay entre el precio al que compran los títulos del fondo y el precio al que se venden, y esa operación puede hacerse en unos días, semanas, meses o años. Además de que el resultado del rendimiento puede ser positivo o negativo. El concepto de rendimiento también se aplica en un negocio: finalmente también es dinero invertido.
Pero, ¿qué tan grande puede llegar a ser el rendimiento de un solo punto porcentual? A muy largo plazo, llega a ser determinante. Tanto como $9 millones de pesos.
Supongamos que una persona de 25 años decide invertir para su retiro $50 mil pesos anuales, de manera constante, hasta los 65 años de edad. Con una tasa de interés de 10% esta persona en 40 años acumularía $26 millones de pesos, en tanto que, con una tasa de 11%, apenas un punto más, la suma sería de $35 millones. ¿Queda o no queda clara la importancia de saber escoger bien los instrumentos en los que vamos a invertir?.



