En demasiadas ocasiones nos complicamos enormemente la vida en las relaciones interpersonales. Mario Alonso destaca y explica tres sencillas palabras que, al usarlas, nos pueden abrir todas las puertas.
*Por favor. No es sencillamente el uso de dos palabras, es ternura, amabilidad, cariño y simpatía lo que va unido a un “por favor”.
*Gracias. El agradecimiento hacia nosotros mismos y hacia los demás reduce la hipertensión arterial y mejora el insomnio.

Lo siento. Todos cometemos errores, pero la clave es corregir ese error, no castigarlo. “Lo siento” es un sistema de corrección, no de castigo. Además, la palabra tiene un enorme poder, superior al de “perdóname”, porque “lo siento” va asociado a un “perdóname”, incluso aunque la otra persona no perdone. Sin embargo, si yo lo que quiero es que me perdone y solo encuentro equilibrio si la otra persona me perdona, tengo una dependencia excesiva de los demás.
![]()




