La constante: n¡ demasiado de todo! Ropa, objetos, peroductos de toda clase… Es posible vivir con mucho menos sin problema. Hoy en día estamos expuestos a la enfermedad de la sobreabundancia. Resulto: estamos invadidos por “cosas”, ni feas ni desagradables, pero inútilmente multiplicadas y perfeccionadas.

Consejos: posee menos pero mejor. Es evidente que hay necesidades que son reales. Pero ¿no podrías muchas veces colmarlas sin tener que comprar?¿Y recibir a tus amigos con ese viejo sofá? ¿Exprimir las naranjas sin ese nuevo exprimidor? ¿Ser admirados por la elegancia de tu comportamiento más que por la de tu vestimenta? Debemos tomar conciencia de la pérdida de libertad que supone el materialismo y darnos cuenta de que intenta hacer colmar nuestras expectativas mediante compras inútiles.
Trabajo diario: compra con plena conciencia. Pregúntate: “¿No tengo más o menos lo mismo?” Haz limpieza o da las cosas viejas. En cuanto a la moda, decántate por los básicos. En la vida, no olvides lo inmaterial: en vez de hacer la enésima foto, saborea el instante presente. Tener menos y experimentar más. Vivir más que poseer. No dejarse poseer por las posesiones. Todo un plan…




